Barcelona, la ciudad del robo

Robos y hurtos son el pan de cada día de esta Barcelona nuestra. Tal es la intensidad y la actividad de los ladrones que comienza a ser un tema de conversación en cualquier reunión de amigos. Normal, porque siempre hay varios de los que comparten mesa y mantel que han sido víctimas de los ‘cacos’ en los últimos meses.

El pasado viernes por la noche cenaba con Miren, Rafa, Alida y Nerea. Aquí la lista de robos que hemos sufrido en los últimos tiempos:

  • Miren: Después de que le entrasen en su casa del Eixample dos veces en una semana decidió poner una puerta blindada. Cuando fue a hacer la última denuncia el Mosso d’Esquadra le preguntó si creía que alguien tenía algo contra su persona. Miren se dedica a diseñar cocinas de alta gama. Es una santa.
  • Rafa: Dos bicicletas de corredor, un sillín, una cartera. Lo de la cartera tiene su guasa porque los ‘artistas’ fueron capaces de robársela en un semáforo, en plena Rambla, mientras estaba subido en la bici. Cuando fue a comisaría dudó sobre si se le había caído al suelo. El policía le dijo que “en Las Ramblas al suelo no llega nada”.
  • A Nerea todavía no le han robado nada, pero el pasado viernes fue espectadora de las artes de los ‘cacos’. Estaba comiendo en la terraza de Casa Ponsa cuando un ciclista apareció en la acera al grito de “le están robando, su chaqueta, su chaqueta”. Un ‘ratero’ vestido con un pulcro traje se había sentado en una de las mesas de la terraza y estaba metiendo la mano en la americana de su vecino de atrás. Cuando la víctima se giró vio su cartera en el suelo. El ladrón se levantó con toda la tranquilidad de mundo y se fue caminando por Enric Granados. Pero es que Nerea ya vio otro robo en Plaza Molina en septiembre. Un motorista entró en la plaza, cogió dos bolsos que reposaban en el respaldo de la silla de una terraza y abrió gas con una pericia que ni los pilotos del Campeonado del Mundo de Motociclismo.
  • Alida tiene la suerte de no haber padecido ningún robo, pero ha estado a punto. Hace un año en el Metro de Barcelona tuvo que sacar la mano de un ‘caco’ de su bolso. No le dijo nada, le apretó la extremidad con todas sus fuerzas y la extrajo de sus pertenencias. Luego le invitó a bajarse en la siguiente parada. Lo fuerte, contaba, es que el ladrón estaba tan cerca de ella que hasta notó su fuerte respiración al ser sorprendido. ¡Menudo susto!
  • A servidora esta semana le han abierto el asiento de la moto y le han robado el casco y los guantes; hace un par de años le entraron en casa y le han llegado a robor la rueda delantera de la moto a plena luz del día en la calle Diagonal, junto a la Illa.

Así está el patio y todavía hay quien se pregunta por qué Barcelona sale en todas las guias turísticas como una ciudad casi tan peligrosa como Napoles. A la vista está.

Anuncios

Etiquetas: , , , ,

Trackbacks / Pingbacks

  1. Barcelona, la ciudad del robo - 19 noviembre, 2011

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: