Cómo crecer como la espuma: email marketing

“Para el próximo trimestre el objetivo es conquistar nuevos clientes, ganar su fidelidad y conseguir que contrate mis servicios”. ¿Os suena este propósito? Sí, es la obsesión de todo freelance, empresa o startup:convertir. Y para ello, el correo electrónico o email marketing es el recurso más eficaz para entablar y consolidar una relación con ellos. Un informe de la consultora estadounidense Custora afirma que la captación de clientes a través de correo electrónico se ha cuadruplicado desde 2009 y que ya supone el 7,5 % de todos los clientes adquiridos.

Así que si tu empresa o startup no tiene marcada una buena estrategia de email marketing, estáis perdiendo clientes. En la red hay infinidad de empresas que ofrecen servicios de correo electrónico. Desde LanceTalent te damos las claves para que elijas la que más se adecúe a tus necesidades y verás cómo tus ventas se incrementarán como la espuma:

1. ¿Qué hace mi empresa y qué quiere lograr con el email marketing?

Primero hay que definir los objetivos y luego buscar la mejor solución de marketing de correo electrónico para tu empresa. Si eres un minorista y buscas impulsar ventas a través del correo electrónico, lo mejor es escoger una plataforma que te dé “todo en uno”, comoiContact o Benchmark Email. Además de crear, enviar y realizar un seguimiento de los correos promocionales, te permiten enviar cupones de ofertas. Si tu empresa es de eventos y organizas conferencias, reuniones o fiestas, proveedores como MailChimp o Eventbrite, que te deja enviar invitaciones virtuales, se adaptarán mejor a tus necesidades.

2. ¿Cuánto cuesta un servicio de email marketing?

Lo más habitual es que el precio sea proporcional al número de suscriptores de la empresa. Suelen oscilar entre los 8 y 14 $ al mes para 500 contactos, de 16 a 32 $  para 2.500 contactos, y entre 89 y 300 $ para 25.000 contactos. La mayor parte de los proveedores te permite enviar un número ilimitado de emails al mes, pero algunos sí que marcan máximos. Y si quieres probar su servicio, la mayoría ofrece periodos de prueba gratuitos de 30-60 días, como GetResponse , iContact, Constant Contact o Emma. Y los hay con versiones gratuitas como MailChimp, que te deja enviar hasta 12.000 correos electrónicos al mes sin coste alguno si tu lista está compuesta por menos de 2.000 suscriptores. Si tienes menos de 100 contactos, Emma también permite enviar 600 correos electrónicos al mes de forma gratuita.

3. ¿Cómo puedo animar a la gente a inscribirse para recibir correos electrónicos de mi empresa?

Cada vez que tengas contacto con un cliente o esté realizando una compra, pídele su correo electrónico. También ayuda elegir un proveedor de email marketing que ofrezca formularios personalizados que puedas incorporar a tu página web o página de Facebook.

4. ¿Plantilla o diseño personalizado?

Los servicios más conocidos, como MailChimp y Constant Contact, tienen una amplia selección de plantillas gratuitas de diseño profesional que puedes personalizar con logotipos y colores de tu empresa sin saber código HTML. Con ExactTarget puedes integrar gráficos y el diseño de tus materiales de marketing. Este proveedor te hace diseños a medida previo pago.

5. ¿Voy a necesitar ayuda para planear mi estrategia de campaña?

Si eres novato y vas a poner en marcha tu primera campaña o estás buscando una estrategia a largo plazo, puedes acudir a freelance especializados que manejan herramientas como iContact, ExactTarget o Constant Contact. Las campañas personalizadas tienen un coste añadido.

6. ¿Cómo puedo asegurarme de que mis mensajes de correo electrónico son multiplataforma y se pueden leer correctamente en cualquier dispositivo?

Hoy en día leemos correos en el ordenador de mesa, en el móvil, en la tableta… Es fundamental elegir un proveedor que permita una vista previa de cada una de las campañas de email marketing en todos los soportes. Deben leerse con facilidad en todas las plataformas y sobre todo en las que tus suscriptores utilizan normalmente. Emma, iContact, MailChimp o GetResponse ofrecen plantillas optimizadas para móviles y tabletas.

7. ¿Es bueno incorporar botones de redes sociales en los correos electrónicos? Sí. Integrar los botones de Facebook, Twitter o Pinterest de tu empresa en los mails aumenta la exposición a nuevas audiencias, que es posible que tengan patrones de compra parecidos a los de tus suscriptores. La mayoría de los proveedores ofrecen funciones sociales, como Constant Contact, ActiveCampaign y MailChimp.

8. ¿Qué tipo de imágenes utilizó en los mails?

Deben tener calidad, ser nítidas y visualmente atractivas con tu marca. Si tienes una tiendaonline, las imágenes de los emails deben enlazar con el producto de tu tienda electrónica. Tu proveedor debe tener funciones para cargar y organizar tus imágenes sin ningún coste adicional.

9. ¿Qué nivel de servicio al cliente debe esperar mi empresa?

El proveedor debe ofrecer soporte telefónico gratuito, además de chat en línea, interacción por email, FAQs y tutoriales de video también gratuitos. El teléfono y el chat deben estar gestionados por personas y no sólo por un sistema automatizado.

10. ¿Cómo puedo medir la eficacia de mis campañas?

Casi todos los proveedores de email marketing ofrecen herramientas de análisis y seguimiento de las campañas. Puedes conocer el número de personas que ha abierto el correo electrónico, cuántos han llegado a tu página web, cuántos han compartido el correo… También deben informar sobre el número de correos electrónicos no válidos y cuántos no llegaron y por qué. Si analizas bien estos datos podrás saber qué tipo de contenidos son los que más les gustan a tus suscriptores.

Si quieres saber más, te recomendamos el libro The New Inbox: Why Email Marketing is the Digital Marketing Hub in a Social & Mobile World de Simms Jenkins, que analiza las ventajas del email marketing y todas las claves para utilizarlo correctamente.

¿Cuánto cobra un freelance?

¿Cuánto cobras? Es la pregunta del millón y todo freelance debe tener una respuesta clara y bien argumentada para convencer al cliente sobre la bondad de su precio. Si todavía no tienes claras tus tarifas o quieres revisarlas, desde LanceTalent te proponemos una ruta por 20 parámetros que te ayudarán a mejorarlas:

1. Basa el precio en la calidad del servicio y no en la cantidad. Es mejor trabajar poco y bien que mucho y mal. Enfócate en la producción de servicios de alta calidad que justifiquen un precio alto, en lugar de dirigirte hacia grandes volúmenes de trabajos con precios bajos.

2. Tu precio debe cubrir tus gastos y generar un beneficio. Es una idea obvia, pero si eres nuevo en esto del trabajo freelance no estás acostumbrado a pensar en términos de rentabilidad. Trabajar es sinónimo de ganar dinero. Si no lo haces algo va mal.

3. Actualiza tu precio regularmente. ¿Estás cobrando la misma tarifa que el año pasado? Cuanto más tiempo pasas sin elevar tus tarifas, más probabilidades tienes de empezar a perder dinero. Tú vales más ahora que hace un año porque tienes mucha más experiencia. Tienes que hacérselo ver a tu cliente.

4. Fija tu precio por el trabajo actual y no por promesas de futuro. A menudo los clientes intentan rebajar precios con la oferta de nuevos encargos en el futuro. No rebajes tu tarifa a no ser que esos trabajos posteriores estén firmados en un contrato. La palabra no vale mucho cuando el que puede salir perdiendo eres tú.

5. Conoce el alcance del proyecto y después fija tu tarifa. Tienes que saber el esfuerzo que le vas a dedicar a un trabajo antes de indicar su precio. Es bueno marcar las tareas, los tiempos y los objetivos en un contrato para que no haya malentendidos.

6. Más trabajo debe ser igual a más paga. Si el cliente agrega una tarea extra al proyecto, el precio debe subir. Y esto debe dejarse claro nada más comenzar el trabajo. En caso de que no te guardes bien las espaldas puede ocurrir que estés trabajando por un precio mucho más barato del que pensabas.

7. Antes o después alguien te pedirá que regales tus servicios. Puede ser una organización benéfica, un amigo o un familiar. Debes tener preparada una respuesta, así que piensa ya si en circunstancias concretas quieres trabajar gratis o no.

8. Trabajar, ¿sólo por dinero? Seguro que también te encontrarás con situaciones en las que te pedirán que trabajes con el único beneficio de exponer tu marca o incluso te pueden ofrecer trueques. También tienes que tener una respuesta para estas ofertas. Y recuerda que las facturas sólo las paga el dinero.

9. Tus tarifas son una guía. Para el freelance los precios tienen que ser orientativos y por supuesto flexibles. El control lo tienes tú, así que pueden variar en función de la dificultad del proyecto.

10. Si das un precio aproximado a un proyecto, tira siempre a lo alto. La mejor práctica es fijar la tarifa cuando se sepa el alcance del trabajo, pero si el cliente te pide un precio aproximado antes de pasarte todas las características del proyecto, dale siempre un precio alto y trabaja con rangos.

11. Debes saber lo que cobran tus competidores. Es fundamental para competir en el mercado. Organizaciones profesionales y webs de la competencia te pueden dar pistas sobre sus tarifas.

12. Si ofreces paquetes de precios debes explicarlos bien. Ofrecer tu trabajo en paquetes puede ser clave en la búsqueda de nuevos clientes pero, ojo, tienen que estar muy bien detallados para que no haya sorpresas. Tienes que asegurarte de que tu paquete de precios tiene sentido comercial.

13. Las propuestas deben tener un límite de fechas. ¿Te imaginas que un cliente te saca una propuesta que le pasaste hace cinco años con el precio de hace cinco años? Si no pones una fecha límite puede que esta pesadilla ocurra.

14. Si el cliente te paga tarde debe hacerlo con intereses. El acuerdo que firmes con tu cliente debe tener algún apartado donde detalles provisiones por pagos atrasados. La mayoría de las empresas cobran cargos adicionales a los clientes que no pagan a tiempo. Un freelance puede hacer lo mismo porque al fin y al cabo es el propietario de un pequeño negocio.

15. Los picos de trabajo se cobran más caros. Si has dicho que sí a un trabajo que se tiene que realizar en muy poco tiempo, sube tus tarifas. Y házselo saber al cliente: “Esta vez cobro más porque el esfuerzo es extra”.

16. Tarifas más bajas no significa conseguir más clientes. A veces ocurre lo contrario. Si tus precios son muy baratos puede parecer que no eres lo suficientemente bueno en lo que haces porque… si tú no te valoras ¿quién lo va a hacer?

17. Si los clientes te dicen que eres muy barato…. Es una magnífica oportunidad para que subas tarifas. Ellos mismos están señalando que cobras poco por el trabajo que haces.

18. Mide el tiempo de trabajo para saber lo que cobras. Hay un montón de herramientasonline que te facilitan la medición de tu tiempo de trabajo. Así sabrás lo que ganas por hora y la productividad que le sacas a tu tiempo.

19. Es buena señal que un cliente rechace una propuesta por el precio. Si la tarifa es la principal objeción de un cliente potencial, es muy probable que ese cliente no sea bueno para ti.

20. Tienes que saber cuándo facturar por hora y cuando por proyecto. Esta es la piedra filosofal de las tarifas de un freelance.  Debes encontrar la fórmula para entender cuál funciona mejor dependiendo del tipo de trabajo que te encargan.

Las diez claves para construir tu portfolio web

Internet es una ventana al mundo que ningún freelance debe desaprovechar. Dar a conocer los proyectos en los que has trabajado con un portfolio web limpio y atractivo te puede abrir nuevas oportunidades. Su diseño es clave porque es tu carta de presentación para los nuevos clientes que quieran conocer cuál es el estilo de tu trabajo. Jonathan Brealey, director de la compañía británica Heart Internet, ligada al mundo online desde 1997, enumera en el blog Computer Arts un decálogo para que construyas un portfolio exitoso:

1. Qué quieres transmitir. Es imposible diseñar un buen portfolio web sin pararte a pensar sobre lo que quieres contar en él. Debes hacerte dos preguntas: A quién va dirigido y qué objetivo quieres lograr con él. Si esto lo tienes claro, será más fácil plasmar un mensaje claro, mostrar tus habilidades y decidir qué forma le quieres dar al portfolio para llegar a tu público objetivo. El mensaje y la forma de tu web tiene que ser coherente con el trabajo y el tipo de servicio que ofreces.

2. Sé tú mismo. No copies el diseño de otros. El portfolio web tiene que mostrar lo que eres y lo que haces. Con el diseño de un sitio web original ayudarás a que la gente te recuerde cuando esté buscando los servicios que ofreces.

3. Muestra tu personalidad. Evita diseños corporativos, planos, anónimos. Cuando alguien busca un portfolio quiere conocer cómo es la persona que está detrás, cuál es su estilo, su forma de trabajar, su identidad. Es un lugar donde debes mostrar toda la creatividad que atesoras.

4. Facilita el contacto. En el portfolio web tiene que haber un espacio de muy fácil acceso en el que esté claro cómo se puede poner alguien en contacto contigo. Si no lo encuentran fácilmente se irán a otro lugar. Además, no todas las personas utilizan los mismos medios de comunicación, así que cuantos más canales, mucho mejor.

5. La carga de tu portfolio web tiene que ser rápida. La media que una persona espera para que se cargue una página web es de tres segundos. Si la página tarda más, el lector cierra la pestaña de su navegador y se va a otro lugar. Eso es igual a cliente perdido. La elección del alojamiento de la web es importante y debe permitir velocidades de carga muy rápidas.

6. Crea contenido nuevo. Google ama el contenido fresco, por lo que una buena manera de mejorar el ránking de búsqueda de tu portfolio web es dar novedades diarias a través de un blog. Publica post con contenido relevante sobre la materia en la que eres especialista porque puede ser una buena puerta de entrada para personas que no te conocen. A Google, como a muchos lectores, también le gusta el vídeo. Vídeos de corta duración ayudan a que los visitantes se queden pegados a tu página durante más tiempo.

7. Presume de tus trabajos. Tu portfolio web es como un currículum de tu vida, por eso debe estar siempre al día. Es un instrumento magnífico para demostrar el talento que tienes y lo profesional que eres. Asegúrate de que muestras todos tus nuevos trabajos y habilidades para que el mundo los vea.

8. Muestra los clientes con los que has trabajado. Es otra manera de enseñar tureputación. Hay nuevos clientes que se fijan en el historial de un freelance para confiarle sus servicios. Cuantos más clientes, más experiencia. Si has trabajado con grandes empresas que tienen marca, publicítalo porque dará confianza a los que todavía no han tenido contacto contigo.

9. Consigue recomendaciones. La opinión de un antiguo cliente publicada en tu portfolio web le da consistencia a tu trabajo. Esto le quita incertidumbre al nuevo cliente y le asegura que tienes experiencia y capacidad para hacer un trabajo de buena calidad.

10. Enseña trabajos que tus clientes estén usando ahora. Así demuestras en tiempo real tu destreza como profesional y lo bueno que es tu trabajo. Es un buen anzuelo para que nuevos clientes se convenzan de la idoneidad de trabajar contigo.

 

Las doce competencias freelance para el éxito

El freelance es como un hombre orquesta. Además de ser especialista en un instrumento concreto, si eres un diseñador web tienes que tener nociones de diseño y saber código, o si eres un escritor freelance tienes que escribir bien. El profesional independiente debe saber tocar casi todos los instrumentos que forman una orquesta. Debe tener competencias en muchas otras áreas para que su negocio triunfe. Aquí va una lista de 12 tareas que el freelance tiene que trabajar bien para tener éxito:

1. Gestión del tiempo. El freelance no tiene jefe que lo controle, así que debe ser muy cuidadoso con la administración de su tiempo. No es cuestión de perderlo. Además debe saber responder a la pregunta de cuánto tiempo tardará en entregar un trabajo. Sólo así podrá fijar un precio adecuado al esfuerzo, ser productivo y obtener un beneficio.

2. Comunicación. Los mensajes del freelance deben ser claros y fáciles de entender para que la relación con sus clientes sea transparente. Cuanto más sencillo es el mensaje transmitido, menos problemas de comunicación habrá.

3. Buen comercial y relaciones públicas. El freelance tiene que saber venderse para conseguir nuevos clientes y que su negocio crezca. Lo puede hacer a través de redes sociales, email marketing y asistiendo a eventos donde estén sus clientes potenciales. Hay que desarrollar y comercializar la propia marca a través de todos los canales disponibles. Nunca se sabe dónde puede estar un nuevo cliente.

4. Negociación. El freelance tiene que ser capaz de llevarse al cliente a su terreno. Esto sólo se puede conseguir trabajando con técnicas de negociación. Siempre hay que establecer acuerdos de trabajo aceptables con los clientes y nunca hay que cerrar un trato en el que creas que estás jugando con desventaja.

5. Gestión de proyectos. El freelance debe saber cuáles son las necesidades de cada proyecto y llevarlas a cabo, entregar en fecha y realizar todas las tareas a las que se había comprometido con el cliente. Sólo así será capaz de fidelizarlo.

6. Relación con los otros. Hay un mito que dice que el freelance es un ser solitario, que trabaja aislado y alejado del mundo. Es una percepción totalmente equivocada puesto que continuamente interactúa con clientes, proveedores y otros freelance.

7. Gestión de equipos. En muchas ocasiones el freelance tiene que dirigir a otros. Esto sucede cuando llega un proyecto grande y hay que externalizar tareas. Marcar bien los tiempos y los objetivos a cada uno de los trabajadores del grupo evitará sorpresas desagradables.

8. Networking. El freelance tiene que establecer relaciones con proveedores y clientes tanto online como en el mundo real. Abrirse a nuevos mercados, nuevos sectores, ampliar los puntos de vista. Conocer y relacionarse con otros profesionales te puede llevar a lugares que nunca habrías imaginado.

9. Resolver problemas. En todo proyecto suelen surgir obstáculos y problemas que no estaban previstos. Un buen freelance tiene que darles carpetazo y sin tensiones añadidas.

10. I+D. El freelance tiene que estar al día sobre las nuevas tendencias y tecnologías que tienen que ver con su negocio. También tiene que pararse y hacer un poco de investigación sobre futuros clientes.

11. Contabilidad. Ser freelance es lo mismo que dirigir una pequeña empresa. Así que hay que sacar adelante tareas básicas de contabilidad y estar al día en el pago de impuestos, que desgraciadamente son más complejos que cuando se trabaja por cuenta ajena.

12. Manejo del estrés. Sólo con leer estas líneas a uno le pueden entrar sofocos. Pero el estrés no puede ser algo que nos frene. Hay que desarrollar maneras eficaces de pararlo.

Muchas grandes empresas tienen departamentos enteros dedicados a resolver cada una de las tareas anteriormente detalladas. El freelance se tiene que enfrentar a todo. Con valentía.

Hoja de ruta para diseñar un logo

Un logo tiene que transmitir el contenido y el alma de una empresa. Su personalidad. Ahí fuera hay tantos que el gran reto de hoy es crear uno que sea diferente. Pero, ¿cómo podemos crear un logo original que se quede en la mente del consumidor? ¿Y cómo hacerlo de una forma rápida y sin perder un ápice de calidad?

La web norteamericana creativebloq hace un listado de consejos que debería seguir todo diseñador para ofrecer a su cliente un logo rompedor, desde los principios básicos hasta algunos detalles para afinar el proceso. LanceTalent te ordena todas esas ideas:

1.  Investiga sobre la empresa

Un buen diseño de logo no se limita a crear algo que se ve bien, sino que tiene que transmitir un mensaje de marca y la posición que tiene una compañía. Así que la primera etapa en el diseño de un logo es bucear en estos conceptos. Habla con los gestores o propietarios de la empresa para que te comuniquen cuál es la personalidad de la compañía y qué quieren transmitir con el logo.

2. Sumérgete en la marca

Antes de comenzar a esbozar ideas para el diseño del logo, documéntate sobre la marca: quiénes son, qué hacen, cuáles son sus potenciales clientes. Si la marca tiene logotipos antiguos estúdialos y descubre lo que no cuentan de la empresa.

3. Analiza los logos de otras empresas

Hay varias webs que compilan logos como Logo Moose y Logo Gala. Te pueden dar ideas. Un consejo: es mejor que escojas diez logos y mires qué es lo que funciona y lo que no en cada uno de ellos a que estés surfeando y mirando por encima decenas de ellos. Ordénalos en un tablero y analiza cada detalle. Extrae todas las buenas ideas que tiene cada uno. Te servirán como guía para tu creación.

4.  Inspírate

Busca palabras clave, juega con el diccionario o con imágenes que encuentres en Google. Si habitualmente dibujas y tienes cuadernos con bocetos, revísalos. Igual en ellos encuentras la solución a lo que buscas.

5. Lucha contra la tentación de imitar

Todos tenemos diseñadores a los que admiramos. A veces, nos gustan tanto que tratamos de imitarlos. Esta no es una buena solución. No seas perezoso, busca tu propio estilo y trata de dar respuesta a las necesidades del cliente con tu creatividad.

6. No dejes que los clientes manden demasiado en el diseño

Hay que evitar hacer todo lo que el cliente quiere porque ellos no son expertos en diseño.  Se debe escuchar, entenderlos y llegar a acuerdos sobre los puntos de conflicto. Hay que manejar las expectativas de los clientes y establecer metas realistas. El diseñador Ben Powell afirma:

“Es muy importante obtener información periódica del cliente, pero también es crucial dejar claro que tú eres el diseñador y que por eso te han contratado. Cuando un cliente empieza a opinar sobre el tipo de letra o el tamaño de un texto, su marca se diluye. Hay que tratar de explicarle que esas decisiones debes tomarlas tú”

7. Haz un boceto con lápiz y papel

Una vez que hayas comprendido qué quiere tu cliente, qué personalidad tiene la compañía y qué es lo que queréis transmitir con el logo, podrás empezar a hacer bocetos. Lo mejor es hacerlo con lápiz y papel porque es el momento de experimentar. Es tentador empezar con el ordenador pero dibujar a lápiz o pluma es mucho más rápido para producir las ideas iniciales.

8. Pasa tus ideas al ordenador y trabaja con programas de diseño

Después de hacer el boceto, muchos diseñadores siguen con un croquis sobre papel cuadriculado. Pero ahora sí es el momento de pasar a la computadora. Trabajar sobre vectores con programas como Illustrator o Photoshop facilita el proceso de creación porque, entre otras muchas cosas, puedes cambiar de escala al logo sin perder calidad y puedes combinarlo de forma mecánica con otros elementos.

9. Elige el tipo de letra con cuidado

La primera decisión que hay que tomar es si creas una tipografía personalizada o adaptas una que ya existe. Si optas por crearla no sigas las modas del momento y elige un diseño perdurable. Debe ser sencillo y legible. ¿Qué palabras vas a usar en el logo? Si son poco comunes una tipografía sencilla funcionará bien; si son palabras muy comunes una tipografía más creativa hará más reconocible la marca.

10. Si adaptas una tipografía existente…

Quita, amplia o une partes de letras. Estos simples gestos convierten tu tipografía en algo único. A veces muy pocos cambios hacen que un tipo de letra sea perfectamente reconocible.

11. Evita fuentes rebuscadas

Lo que mejor funciona en los logotipos es la tipografía sencilla porque es la más legible. Evita utilizar tipos de letra complicados o rococós.

12. No utilices más de dos tipografías diferentes

Como principio general es aconsejable utilizar como máximo uno o dos tipos de letra si quieres que tu logo sea claro y ordenado.  Por supuesto que siempre habrá excepciones a esta regla.

13. La fuerza del ‘logotype’

Puede que prefieras que el logotipo se componga sólo de letras. Entonces tienes que ser sumamente cuidadoso con la elección de la tipografía. La fuerza de la compañía se transmitirá a través del tipo de letra y tendrás que jugar con componentes como el tamaño, grosor, el espacio entre caracteres, el estilo o movimiento de la tipografía.

14. Logo compuesto por imágenes y texto

Si tu logo está compuesto por imagen y texto, debes tener en cuenta que estos dos elementos deben funcionar juntos, pero también por separado. Piensa en cómo lo hace Nike con su imagen, su marca y el Just Do It.

15. Experimenta con el logo

Corta y pega los diferentes componentes del logo. Transfórmalo e intenta que en cada postura sea diferente pero que transmita lo mismo. Un logo versátil es un tesoro.

16. Infórmate sobre las tendencias

Conocer las modas actuales en el diseño de logos no significa ir como locos tras ellas, pero es interesante conocerlas. A veces, lo correcto es ir contra esas modas para que tu logo tenga más consistencia y sea más perdurable. Vivimos en un tiempo en que las modas cambian rápidamente. Echa un vistazo a lo que se lleva ahora.

17. Da movimiento al diseño

El logo de Twitter ha pasado de ser un pájaro estático a uno que vuela. Sugerir movimiento es una buena idea en el diseño de un logo.

Piensa en el tamaño, la posición y la rotación de los elementos dentro de tu diseño. A los peces se les ve en movimiento si en el dibujo están saltando y también ten en cuenta la dirección del movimiento implícito. El movimiento hacia la izquierda sugiere ir hacia atrás y a la derecha parece que se va hacia adelante, hacia el progreso, el futuro.

18. Menos es más

Seguir esta regla clásica ayuda a tener éxito en el diseño de un logo. Cuanto más simple mejor. Tienes que preguntarte si cada elemento del logo es necesario: si no dice nada, lo mejor es borrarlo. La simpleza ayuda a entender el mensaje. También la abstracción. El diseño del logo de una empresa de informática no tiene que mostrar un ordenador. Apple no lo hace. Un diseño de logotipo de un restaurante no tiene por qué tener elementos relacionados con la cocina. McDonalds no lo hace.

19. Juega con el logo en negativo

Un ejemplo clásico es el logotipo de Federal Express, que utiliza la combinación de las letras E y x para formar una flecha en el espacio negativo. Dar un segunda lectura al logo trabajando el negativo es un detalle interesante.

20. Busca colores y tonos

Si el diseño de tu logotipo utiliza el color para transmitir el significado, piensa en cómo puedes reflejar ese significado cuando se quita el color porque en ocasiones ese logo se verá en blanco y negro.

21. Asegúrate de que funciona sobre fondos oscuros

El logotipo de YouTube funciona bien en cualquier fondo, claro u oscuro.

Hay que diseñar un logo que funcione bien impreso sobre fondo blanco y sobre fondo negro porque nunca se sabe en qué papel querrá imprimir el cliente su nuevo material de marketing.

22. El logo multiplataforma

Los logos ya no sólo se utilizan en la papelería de la compañía, tienen que funcionar también en páginas web, apps o redes sociales. Hay que diseñar logos multiplataformas que sean capaces de adaptarse a cualquier medio. A veces con reducir o ampliar el logo es suficiente. Esta demostración de Anthony Calzadilla te puede ayudar.

23. Crea una guía de estilo para el logo

En ella debes explicar la forma en que el diseño del logotipo se puede usar y qué cosas no se pueden hacer con él. Por lo general incluyen opciones de color, las restricciones de tamaño, posición, tipos de letra y cómo hay que utilizar el logo en diferentes contextos y plataformas. Aquí tienes la guía de estilo de Channel 4. Te puede servir de ejemplo:

–  Dicta las opciones de color. Una guía de estilo debe mostrar todas las opciones de color para el diseño del logotipo. Debe incluir cualquier color Pantone utilizado con un desglose de CMYK y RGB. También hay que incluir el logo en blanco y negro.

–  Especifica tamaños. Algunos diseños sólo funcionan hasta un cierto tamaño. Después se vuelven ilegibles o pierden impacto. Hay que especificar el tamaño mínimo del logo y tener en cuenta las plataformas en las que se publicará. No es lo mismo un membrete de carta que un identificativo para una red social o una web.

–  Reserva un espacio para que el logo respire. Hay que fijar un área alrededor del logo que no puede ser ocupada por ningún elemento y hay que tratar de explicarlo de una forma sencilla. Por ejemplo: el espacio debajo del diseño del logotipo debe ser una cuarta parte de su anchura. Esto asegura que cualquiera que sea el tamaño del diseño del logo, se respete el espacio correcto.

– Define las limitaciones. Si hay alguna forma prohibida para utilizar el logo, especifícala. Sólo así podrás controlar el buen uso del logo y que se vea siempre bonito.

24. Enseña el diseño de tu logo a amigos y familiares

Cuando acabes un diseño, pruébalo con tu gente más cercana. Seguro que ellos ven detalles que a ti se te han pasado. Cuantas más opiniones mejor, aunque seas tú quien tenga la última palabra.

25. Muestra el logo a un equipo de personas de diferentes nacionalidades

Si el logotipo es de una multinacional y se va a utilizar en todo el mundo, es crítico testarlo con personas de diferentes nacionalidades. Nunca se sabe si algo inocente en una cultura es grosero y ofensivo para otra.

26. Con el logo terminado pregunta al cliente

Cuando el diseño del logotipo está terminado, trata de no hacer preguntas vagas a tu cliente como ¿te gusta? o ¿qué piensas? Hay que preguntar sobre aspectos concretos: ¿el logo comunica el mensaje de la empresa? ¿representa los valores fundamentales de la marca? Si no les gusta pregúntales por qué y busca detalles.

27. El cambio de un logo provoca rechazo, pero ten paciencia

El 80% de los clientes ven negativo el rediseño de un logo. Pero no te preocupes demasiado porque es la tendencia al conservadurismo que tiene el ser humano. Si el logo tiene buen diseño se irán acostumbrando a él.

Los siete movimientos en una estrategia de contenidos

Cualquier empresa, grande o pequeña, debería tener un blog para compartir con sus clientes todo lo que hace. Es una herramienta de promoción efectiva que te ayudará a ganar popularidad en tu sector. Pero para que el blog sea exitoso debe tener una buena estrategia de contenidos, que enganchen y sean útiles para el lector. Desde LanceTalent queremos compartir las claves que ofrece Maximize Social Business:

1. Analiza a tus competidores

Lo más probable es que algunos de tus competidores ya tengan puesto en marcha un blog. Analízalos y toma nota de lo que les funciona y lo que no. Fíjate en los comentarios e intenta descifrar qué contenidos son los más populares, con qué frecuencia publican entradas, quién escribe los post y qué herramientas tienen integradas en el blog (botones para compartir en redes sociales, sistema de comentarios, canales de participación, etc).

Y ahora pregúntate, ¿hay algún hueco que no cubra los blogs de tu competencia?

2. Busca temas para el blog

¿De qué quieres hablar en tu blog?, ¿cuál es el público al que te diriges?, ¿quieres atraer a nuevos clientes?, ¿cuáles son las palabras clave de tu negocio?, ¿quieres ser la referencia en un tema concreto de tu sector?

Cuando tengas las respuestas tendrás más clara la línea editorial de tu blog. Es hora entonces de generar ideas sobre temas específicos, y para esto Google tiene una herramienta excepcional: Google Adwords. Introduces una palabra clave y te ofrece alrededor de 100 ideas que giran alrededor de ella.

También puedes generar ideas:

–  Buceando en redes como Quora para descubrir los intereses de la gente de tu industria.

–  Suscribiéndote a los mejores blogs de tu sector, siguiendo sus contenidos e integrándolos en lectores como Feedly.

–  Busca a gente haciendo preguntas sobre las palabras claves de tu blog en redes sociales.

–  Pregunta a tu equipo de comerciales cuáles son las preguntas más frecuentes que formulan tus clientes actuales y potenciales.

3. Determina la frecuencia de las publicaciones

Tienes que fijar los días de publicación para que el lector se sienta cómodo. Mira lo que hacen tus competidores y piensa en la cantidad de contenido de calidad que puedes producir. Es mejor publicar poco y bueno, que mucho y del montón.

4. Haz un calendario de redacción

Poner en un calendario los temas de publicación y compartirlo con el equipo de redacción, editores y departamento de marketing facilitará que todos cumplan con su tarea. La transparencia y el orden evitarán los errores.

5. Crea una línea editorial

Es bueno plasmar en un documento la línea temática del blog y también qué elementos deben tener los post:

–  Estilo en titulares

–  Negritas y links por párrafos

–  Tipo de imágenes, con qué permisos (Creative Commons, stocks fotográficos, fotografías propias…)

–  Cómo identificar las fuentes…

Cuanto más minucioso sea este documento, más claro tendrá el equipo de redactores del blog por dónde deben moverse.

6. Elige a los redactores

Muchas empresas empiezan a escribir el blog internamente, pero si quieres hacerlo crecer antes o después deberás tirar de redactores freelance. Y aquí tienes dos opciones:

1. Invitar a bloggers a que escriban gratuitamente. Como contrapartida tendrás que publicitar el propio sitio web       de esos escritores.

2. Contratar a redactores o bloggers freelance. Y aquí debes decidir si firman con su nombre o con el de tu empresa. ¿Quieres que tu empresa se convierta en una autoridad en una materia o prefieres que tu blog concentre a los mejores redactores de un tema en concreto? Y no te olvides de que a un redactor hay que pagarle bien. Si por cada post cobraran 5 euros, su contenido dejaría bastante que desear.

7.  Revisa el SEO del post antes de publicar

Hay que comprobar que se ha optimizado el SEO con títulos basados en palabras clave y con la descripción Meta, e intenta diseñar un plan de promoción en redes sociales como Facebook y Twitter.

Si sigues todos estos pasos es muy probable que tu blog atrape lectores, que se convertirán en clientes de tu empresa y te ayudarán a monetizar tu negocio.

Cómo hacer crecer tu negocio freelance

Trabajar y crecer como freelance puede ser un poco más complicado que hacerlo por cuenta ajena. Hay temporadas en las que siempre andas ocupado, trabajando un sinfín de horas, renunciando a fines de semana o a unas cañas con los amigos. Y a pesar de tanta dedicación, te das cuenta de que te quedan cosas por hacer. Acabas con una tarea pero nacen otras cuatro. Así es la vida del emprendedor autónomo. Ante tanto ajetreo, a veces es difícil parar y evaluar el ritmo de crecimiento de tu negocio pero es necesario hacerlo para no perder el rumbo y ver las cosas con perspectiva.

Si quieres que tu negocio crezca te conviene sistematizar tareas y procesos. Te ayudará a distinguir entre lo menos importante y lo esencial del negocio; identificarás las tareas que puedes delegar en un tercero; y sacarás más tiempo para centrarte en lo verdaderamente importante de la empresa. Bueno, y si te apetece, también podrás pasar más tiempo con los tuyos.

La revista norteamericana Freelance Switch nos da una serie de pautas para empezar a trabajar en la sistematización de procesos:

1. Ten visión de futuro

Piensa a largo plazo e intenta visualizar dónde quieres que esté tu negocio a seis meses, un año o tres. Nada se mueve hacia adelante hasta que se tiene muy claro hacia dónde se va. ¿Dónde estás hoy y dónde quieres estar el año que viene? Si necesitas programarlo en un calendario, hazlo.

Pongamos un ejemplo. Si tu negocio consiste en dar servicios de consultoría, te puedes proponer atraer nuevos clientes e incluso aspirar a algunos grandes con los que trabajar con mayores presupuestos. Si lo consigues es posible que puedas montar una pequeña agencia y que des el salto de un trabajo individual y autónomo a dar trabajo a otros. ¿Por qué no?

2. Identifica la fruta madura

Si quieres sistematizar tu empresa tienes que identificar la fruta madura, es decir, las tareas que se repiten una y otra vez y que consumen un valioso tiempo de tu día. Uno puede pensar que cada día es diferente y único pero lo cierto es que hay muchas tareas que repetimos constantemente. Párate y mira lo que hiciste ayer, antes de ayer, la semana pasada y apunta las repeticiones. Sistematizar esos procesos es importante para crecer.

Te damos algunos ejemplos que se repiten en casi todos los negocios:

–  La preparación y envío de facturas de clientes.

–  La teneduría de libros y la organización de sus archivos.

–  La preparación y envío de boletines por correo electrónico.

–  La preparación de propuestas de proyectos…

Si eres un desarrollador web te sonarán estas tareas:

–  Las pruebas de página web a través del navegador.

–  La validación del código.

–  Preparar una prueba del sitio para que la revise el cliente.

–  La presentación de informes…

Si diseñas, fotografías o ilustras:

–  La limpieza de las capas utilizadas en Photoshop.

–  La preparación de los trabajos finales para la entrega.

–  El envío de copias.

Y si eres escritor o blogger:

–  La corrección de pruebas.

–  El formato y la programación de los artículos para WordPress.

–  La investigación y documentación antes de ponerse a escribir.

–  La publicación de los artículos en redes sociales…

Lo importante es hacer la lista de tareas que se pueden sistematizar, ya que una vez documentadas te permitirán delegar trabajo en otra persona mientras tú te centras en las cosas más importantes para tu empresa.

3. Documenta los procesos

Después de identificar las tareas que se pueden sistematizar, es el momento de documentar los procedimientos paso a paso. Y aquí hay que ser minuciosos porque estos procesos son la columna vertebral de tu negocio. Ten en cuenta que nada es demasiado obvio. Son como el manual de instrucciones de la empresa, básico para que los empleados de la compañía, si los tienes, sepan cómo moverse en ella.

También facilita el proceso de contratación y capacitación de los nuevos empleados que sabrán perfectamente lo que tienen que hacer en cada puesto, cosa que evita frustraciones en sus expectativas laborales, por lo que tendrás menos rotación de empleados.

Es bueno empezar por ofrecer una visión general del proceso para dar contexto y mostrar cuál debe ser el resultado. Después hay que explicar todos los pasos con mucho detalle. Mira este ejemplo sobre la forma de configurar y poner en marcha un nuevo podcast.

4. Explica los procesos visualmente, con imágenes y vídeos

Es importante que la explicación del proceso sea atractiva y se deben evitar tochos de texto que cuesta digerir. Es recomendable incluir capturas de pantalla o vídeos que expliquen con claridad todos los pasos. Sobre todo si trabajas en remoto o a distancia y no tienes cerca al compañero para explicárselo.

Hay un sitio web americano, SweetProcess, que te ayuda a hacer atractivas las explicaciones de los procesos. Si usas Mac y tienes que grabar un video corto, está muy bien Screenr, y para grabaciones más largas funciona ScreenFlow. Si eres de WindowsCamtasia está bien.

5. Delega tareas

Cuando ya tienes los procesos bien descritos, es más fácil delegar con éxito. Ahora tendrás más tiempo para centrarte en lo importante, pero no debes olvidar monitorear la eficiencia, obtener información valiosa y mejorar. Es decir, supervisa continuamente los sistemas y procesos, ajusta y mejora para hacerlos más eficientes.

Te damos varias claves para ello:

1. Monitorea la eficiencia, sobre todo al principio.

¿Qué está haciendo mal tu equipo? Detéctalo y pule esos procesos. Tienes que aclarar esas zonas oscuras y resolver los malentendidos más comunes.

2. Anima a tu equipo para que sugiera mejoras en los procesos.

Los empleados que ejecutan los procesos son los que más saben sobre ellos y los que pueden detectar lo que no funciona. Es muy bueno para la empresa darles la oportunidad de opinar o animarles para que encuentren una forma mejor de hacer las tareas.

3. Busca sin cesar nuevas tecnologías y técnicas que simplifiquen los procesos.

En el mundo virtual, las cosas se mueven rápido y continuamente nacen nuevas herramientas que facilitan muchas tareas. En el transcurso de un año, es posible encontrar una nueva herramienta o técnica que puede acortar procesos y hacer que tu negocio sea más eficiente.

6. Tu negocio está sistematizado. ¿Y ahora qué?

Ahora tienes más tiempo para:

1. Concentrarte en la transición de un trabajo independiente e individual a formar una pequeña empresa.

2. Mejorar tus servicios y productos y crear otros nuevos.

3. Atraer a mejores clientes y de mayor tamaño.

4. Disfrutar más del tiempo libre y recuperar el equilibrio trabajo/vida

Con todas estas ventajas, ¿a qué esperas para sistematizar tu negocio freelance?

http://www.lancetalent.com/blog/como-hacer-crecer-tu-negocio-freelance/

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